Yo y mi familia emigramos a los Estados Unidos (NJ) cuando tenía once años de edad. Tuvimos épocas difíciles ya que mis padres encontraron barreras en lo que se refiere al idioma y aspectos sociales y económicos. El divorcio de mis padres hizo que nuestras penurias aumentaran ya que nuestra madre era la única que nos mantenía. Cuando estaba en la mitad de la secundaria yo mantenía muy buenas calificaciones aunque estaba trabajando cuarenta horas a la semana. Estos comienzos humildes me sirvieron mucho en mi edad adulta.
Mis calificaciones en la universidad me permitieron ingresar a la escuela de medicina. Animado por un tío médico y haciendo investigaciones en la rama de oftalmología me hicieron decidir a seguir esa rama de medicina.
Yo trato a mis pacientes como si fueran miembros de mi familia y busco una buena relación con ellos para que así haya confianza mutua. Pienso que la medicina es tanto un arte como lo es una ciencia.
Mi esposa y yo tenemos una familia combinada que consiste de seis hijos y dos nietos.
Aunque he encontrado muchos obstáculos en mi vida, es con mucho trabajo, sacrificio y dedicación que pude vencerlos. Yo estoy seguro que mi vida ha sido un típico "sueño americano" y por lo tanto, es un tributo al modo de vida americano.
Estoy entusiasmado con la oportunidad de cuidar a pacientes del Sur de Texas y del Valle del Río Grande con enfermedades a la retina que incluye diabetes y degeneración macular.


